Nuestra historia
Nacidos en el Caribe.
Donde el estilo no se estudia, se vive. Crecimos entre la brisa, el cuero y la convicción de que un buen zapato dice más que cualquier palabra.
El origen de cada paso
Artecal
Antes de llegar a tus pies, cada pieza de VALETZ nacía en las manos de nuestros expertos artesanos.
Esta fue nuestra casa: una fábrica donde la tradición se encontraba con el diseño. Aquí cuidábamos cada costura y la selección de cada material para garantizar que no solo llevaras un zapato, sino una verdadera obra de dedicación y calidad.
Hoy damos un nuevo paso y todos nuestros productos son fabricados en Colombia, elaborados por artesanos expertos en la materia.
Estaremos eternamente agradecidos con cada persona que trabajó a nuestro lado y con quienes nos abrieron las puertas desde el primer día.

2020
Todo empezó con una docena
En República Dominicana aprendimos a soñar; en Colombia, aprendimos a crear.
Nuestra historia comenzó a finales de julio de 2020, en plena pandemia. Frente a un escenario lleno de incertidumbre, decidimos dar un paso al frente con un propósito inquebrantable: ofrecer a nuestra gente un calzado de calidad, orgullosamente hecho en casa. Ese compromiso fue el que inspiró nuestro primer eslogan: La zapatería de los dominicanos.
Hoy, VALETZ es el resultado de unir estos dos mundos, impulsados por una misma obsesión: hacer las cosas bien, desde el primer paso.

2021
Nuestra primera tienda
Un año verdaderamente inolvidable para VALETZ. La historia detrás de nuestra primera tienda física tiene un comienzo inesperado: justo un día antes de tomar la decisión definitiva de iniciar la construcción, sufrí un aparatoso accidente vehicular.
En ese accidente perdí el vehículo que usaba para buscar los zapatos en la fábrica y llevarlos a los clientes. Cualquiera habría pensado en poner una pausa, pero ese momento fue el detonante que me impulsó a arriesgarme aún más. Pensé que, si ya había perdido el medio para transportar nuestro trabajo, era la señal definitiva para construir una casa propia.

2022
Nuestra segunda tienda, SD Este.
El 2022 nos demostró que íbamos por el camino correcto. A diferencia de nuestra primera tienda, esta vez no hubo accidentes ni drama, sino un simple desafío. Un colega me retó a abrir una sucursal en Santo Domingo Este. Como era una persona que no sabia rechazar un reto ni perder una apuesta, me fui con todo.
Inaugurar esta segunda tienda tan rápido no solo fue una victoria personal, sino que reafirmó nuestro compromiso de expansión, ofreciendo un espacio moderno y elegante donde nuestros clientes pudieran encontrar una oferta aún más amplia de calzado y accesorios.

2023
El corazón de Valetz en Santo Domingo
El crecimiento no se detuvo y en 2023 dimos un paso monumental. El apoyo de nuestra gente fue tan abrumador que aquella primera tienda, de apenas 14 metros cuadrados, se nos quedó pequeña. Necesitábamos evolucionar para estar a la altura de nuestros clientes.
Por eso decidimos dar el gran salto y abrir un nuevo local de 140 metros cuadrados en Santo Domingo, equipado con parqueo y comodidades diseñadas para brindar una atención impecable. Hoy en día, este espacio es mucho más que nuestra tienda más grande: se ha convertido en nuestra sede principal, el verdadero corazón de VALETZ, desde donde dirigimos toda nuestra visión y operativa.

2024
El premio de amores y odio
La evolución de VALETZ nos llevó a destacar fuera de nuestras fronteras en 2024, cuando recibimos un reconocimiento gubernamental por nuestra labor como emprendimiento digital. Para ser honesto, fui a la ceremonia sin saber muy bien de qué trataba ni qué esperar, y para nuestra sorpresa, resultamos ganadores.
Pero si les soy sincero, mi orgullo no se basa en galardones ni trofeos. Mi verdadera motivación es ver crecer mis tiendas —a las que considero mis hijos— y saber que cada cliente se lleva a casa algo que le gusta y le hace sentir bien. Más que presumir un premio, tomamos este hito como una confirmación de que estamos haciendo las cosas bien, impulsándonos a seguir elevando nuestros estándares por y para ustedes.
¿Pero, y cómo llegué a Colombia?
Bueno, la primera vez fue simplemente por seguir la fiebre que teníamos los dominicanos de venir a Colombia a turistear. Sin embargo, las cosas tomaron un giro inesperado cuando ACICAM y ProColombia comenzaron a invitarnos a la feria IFLS + EICI en Corferias, Bogotá.
Recuerdo perfectamente esa primera vez. Pagué mis propios tiquetes y me quedé en un hotel "de mala muerte" justo al lado de Corferias para no gastar de más. Pero valió cada centavo. Al cruzar las puertas de esa feria, descubrí un mundo completamente nuevo en calzado y marroquinería. Ahí conocí a los proveedores clave con los que, a base de confianza y visión, empezamos a trabajar y a darle forma a lo que VALETZ es hoy.
¿Pero qué tienen que ver los proveedores con mi mudanza a Colombia?
Aquí es donde la historia se pone picante. En una de esas ferias, un excelente proveedor (Eulises de Fatti Amore, un verdadero "duro" en calzado de cuero para damas) me dijo: "Tienes que ir a Colombiamoda". De imprevisto, compré un vuelo de Bogotá a Medellín y me consiguieron la entrada al evento.
La verdad es que Medellín ni siquiera me gustaba en ese entonces, ya habia venido una vez... pero ahí conocí a la persona que me hizo cambiar de opinión y empacar las maletas. ¡Soldado caído, mi hermano! Me casaron. Terminé "preso" con una costeña, y como no tengo gustos baratos, no quedó de otra que ponerse a trabajar y producir el doble.
Ya serio, serio, aparte, el proyecto de VALETZ siempre lo visualicé en Colombia. Desde mi primera visita, yo se los decía a todos: "Apuesten lo que quieran a que termino poniendo una tienda en Colombia". Y bueno, además de todo lo que ya construimos en Dominicana, lo cumplí.
¿Y qué sigue? (2025 - 2026)
Navegué buscando calidad, y encontré un hogar.
La historia de VALETZ comenzó con la brisa del Caribe, pero la búsqueda constante de la excelencia nos impulsó a cruzar el mar. Llegamos a Colombia atraídos por su legendaria tradición zapatera y la calidad inigualable de sus materiales.
Este país nos recibió con una herencia artesanal de generaciones. En talleres donde cada par se corta, cose y moldea a mano, encontramos la perfección del oficio que nuestra marca exigía. Hoy, cada zapato VALETZ es el resultado de esa unión: cuero 100% auténtico, trabajado por manos expertas que entienden que la calidad no es una opción, sino una promesa.
Lo que empezó como un paso estratégico para elevar nuestra producción, terminó en un flechazo absoluto.
Vinimos buscando evolución, y decidimos echar raíces para seguir caminando juntos.

Estilo caribeño, Alma Colombiana.
